
PREPARACIÓN PARA LA PRÓXIMA VIDA
Atticus Lish
Edición impresa
ISBN: 9788416677153
Sexto piso
(2016)
Narrativa extranjera
SINOPSIS
Zou Lei es una inmigrante ilegal musulmana de origen chino –de la etnia uigur– que ha entrado en Estados Unidos por la frontera mexicana y que, intentando abrirse camino, malvive aceptando trabajos precarios e inhumanos, con el miedo constante a que las autoridades la descubran y la expulsen del país.
Brad Skinner es un excombatiente de la guerra de Irak que vuelve a su país arrastrando consigo todos los demonios del conflicto. Es un hombre roto a quien el horror y la violencia han marcado profundamente, y cuyas graves secuelas lo incapacitan para llevar una vida normal y amoldarse a esa otra locura consensuada que llamamos sociedad.
Zou Lei y Skinner se conocerán en mitad de sus respectivos naufragios, en el corazón del caos urbano que amenaza con devorarlos y los condena a existir en los márgenes. Su amor será otra forma de la necesidad, el último clavo ardiendo. Una estrategia de resistencia. La promesa de un horizonte y de un sentido en mitad de la desorientación, el vacío y el desamparo, la posibilidad de ternura en un entorno inhóspito e implacable, pero también una desesperada huida hacia delante ante la inevitable cuenta atrás. Mientras Zou Lei, con sus limitadísimos recursos, intenta encontrar el modo de normalizar su situación en el país, Skinner, siempre a un paso de la locura, luchará para que las sombras que lo asedian no lo arrastren definitivamente. ¿Existe en este mundo un futuro para ambos?
Con esta primera novela descarnada y conmovedora, Atticus Lish, hijo del legendario editor y escritor Gordon Lish, sorprendió a propios y extraños. Sin buscar ni el consejo ni la ayuda de su reputado padre, el autor publicó Preparación para la próxima vida en Tyrant Books, una pequeña editorial independiente de Nueva York, y se convirtió en uno de los fenómenos literarios del año, ganando, entre otros muchos premios, el PEN Faulkner Award.
Iba completamente a ciegas con esta novela. Solo había visto que una lectora, en cuyo criterio confío sin dudar, lo había leído y le había dado la puntuación más alta en Goodreads. Entonces fue cuando presté atención a la sinopsis y todo encajó. Sus protagonistas eran una inmigrante ilegal china de una etnia musulmana y un soldado que acaba de volver de la guerra de Irak con un claro trastorno mental causado por esa experiencia.
Preparación para la próxima vida me ha fascinado. El estilo del autor, tan diferente a lo que estamos acostumbrados, te hace partícipe del caos, de la acción, de las sensaciones. Es una novela que carece de diálogos puntuados, es decir, el lector es consciente de que está ante una conversación, pero carece de guiones. Un estilo que seguro que no es nuevo, pero sí para mí y por eso no puedo compararlo con ningún otro autor, lo que siempre me hace consciente de mi falta de experiencia lectora (o quizá de que debo de cambiar más a menudo de género).
Creo que la sinopsis es lo suficientemente clara para que ella misma sea una introducción de lo que el lector va a encontrar en la novela. Zou Lei y Skinner inician una relación amorosa precaria, como sus vidas, y ese es el eje de la novela. Sin embargo, Preparación para la próxima vida me ha parecido, ante todo, un retrato de la otra sociedad americana, los invisibles.
Se trata de una novela que te hace reflexionar y dudar sobre todo lo que conoces. Es la otra cara de la moneda. Aquí no hay familias de blancos residentes en zonas residenciales con casas de doble planta, jardín y garaje para la monovolumen y el coche de gama alta. Tampoco se trata de la historia de superación de los estudiantes negros que malviven junto a familias disfuncionales y que consiguen graduarse y llegar a ser bróker en Wall Street o jugadores de baloncesto famosos. Y, por supuesto, Skinner no es un ejemplo del perfecto soldado estadounidense, orgulloso de su estancia en Irak.
Atticus Lish pone el dedo en la llaga cuando habla de inmigración, de barrios llenos de individuos que intentan sobrevivir en un entorno racista donde no valen nada, donde no les importan a nadie. Deja clara la indefensión a la que están expuestos todos los inmigrantes -especialmente tras el 11-S-, y la de los jóvenes como Skinner que son arrojados a una guerra y devueltos a una sociedad en la que solo cuentan con la ayuda de los fármacos que les recetan, sin que su estado mental sea debidamente tratado. También se habla del régimen carcelario, de su huella, en relación a un secundario que irá tomando mayor protagonismo hacia el final. Es el retrato de la sociedad estadounidense gobernada por George Bush, que no debe de distar mucho de la actual gobernada por Trump. Es la Nueva York que no aparece en las guías turísticas.
El autor recurre a las frases cortas y descriptivas, sin ahondar en lo que sienten los protagonistas. Aun así, es inevitable que sientas la inseguridad y temor de Zou Lei a ser descubierta y encerrada por su condición de inmigrante ilegal, su esfuerzo por encajar y por encontrar trabajos esclavos que le permitan sobrevivir, los breves momentos de felicidad... Lo mismo ocurre con el caos que gobierna la vida de Skinner, las pesadillas, su obsesión por mejorar su condición física pero también el deterioro mental y físico sufrido.
Durante la lectura reflexionaba sobre algunos temas. ¿Qué sabemos de EEUU? ¿Qué es lo que siempre se nos ha mostrado? ¿Y si esa misma verdad a medias la extrapolamos a nuestras propias vidas? Mientras leía pensaba en la cantidad de conversaciones que he tenido con familiares y amigos que veían como una situación ideal vivir en Madrid. Todos coinciden en que es la capital, hay de todo, es enorme y atrayente. ¿Es que acaso no es genial poder vivir en la ciudad que tiene más teatros, cines, centros comerciales, museos y actividades culturales al alcance de la mano? ¿No es genial estar en una de las ciudades con más ofertas de empleo? Entonces me toca hacer de Atticus Lish y explicarles que no hay nada excitante en tardar dos horas cada día en ir y volver al trabajo, en un tren atestado de gente que acude a trabajar con la sensación constante de llegar tarde. No hay nada exótico en aguantar colas y atascos en todos y cada uno de los lugares que se visitan (si algo sobra en Madrid, es gente) ni tampoco en ver las cuatro torres a través de la famosa boina de polución de la capital, en un radio de veinte o treinta kilómetros. Pensaba en las señoras sudamericanas que acuden cada día a las siete de la mañana a sus puestos como empleadas de hogar sin dar de alta, dormidas en los vagones; en los hombres de acento eslavo que se dirigen a las obras, en los guetos chinos de Cobo Calleja. Pensaba en los discursos del miedo, aquellos sobre estar o no en disposición de acoger a los refugiados, no vaya a ser que perdamos nuestra cómoda vida burguesa.
Para mí, Preparación para la próxima vida ha sido un toque de atención, una especie de aviso: No os creáis todo lo que veis o lo que otros os muestran. No todo es God bless America y Hollywood. También existe Abu Ghraib y adolescentes armados que tirotean a sus compañeros de instituto y personas que son retenidas por entrar ilegalmente en el país sin importar sus buenas razones. Supervivientes.
Por eso hoy os recomiendo esta novela. Porque supone toda una experiencia lectora.





























