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14 de octubre de 2016

Hora de partir - Jodi Picoult

HORA DE PARTIR


Jodi Picoult


Edición impresa y ebook
ISBN: 9788492915699
Umbriel
(2016)



Narrativa extranjera
Sentimental


SINOPSIS
Alice Metcalf es una científica que ha dedicado parte de su vida a estudiar el duelo de los elefantes, ha realizado increíbles trabajos de investigación sobre los animales que ama. Su pasión por ellos no tiene límites. Un día, sin más, desaparece de forma misteriosa en un trágico accidente. Nadie sabe de ella y ha dejado sola a su hija Jenna.
Durante más de una década, Jenna Metcalf no ha dejado de pensar en su madre, se niega a creer que la haya abandonado, la busca sin descanso en diferentes webs y portales de Internet al tiempo que lee detenidamente los viejos diarios de Alice, en los que espera encontrar alguna pista sobre su paradero.
Desesperada por averiguar la verdad, Jenna consigue la ayuda de dos extraños aliados en su búsqueda: Serenity Jones, una vidente que alcanzó la fama localizando a personas desaparecidas, pero que ahora ha perdido la fe en sus dones, y Virgil Stanhope, un curtido detective privado que investigó el caso de Alice junto con la extraña muerte de una colega de la científica. Mientras los tres trabajan juntos para descubrir qué le ocurrió a Alice, empiezan a plantearse preguntas difíciles, lo que no imaginan es que las respuestas pueden ser terribles. 

Cuando Hora de partir fue publicada en febrero y vi su portada, me encantó. No es ningún secreto que el azul es mi color favorito y, además, la sinopsis prometía una buena historia. Pero, como siempre, quedó entre mis pendientes y apenas encontraba reseñas que hablaran de ella. Es una lástima que, a veces, nos dejemos llevar por el ruido que hacen ciertas novelas mientras otras pasan desapercibidas. Pero ahí estaba Goodreads, y Alice Kellen, que con sus cinco estrellas me hizo volver inmediatamente a ella, consiguiendo que saliera del estado de lecturas decepcionantes que estaba atravesando y convirtiendo a Jodi Picoult en una autora a tener en cuenta.

Hora de partir es la búsqueda de Jenna, una niña de trece años obsesionada con la desaparición de su madre cuando ella tenía tres. Alice Metcalf fue ingresada en un hospital, inconsciente, tras un accidente producido en la Reserva de Elefantes de Nueva Inglaterra, fundada por su marido. La misma noche en la que una de las cuidadoras aparece muerta, pisoteada por una de las elefantas. Desde entonces, nadie conoce el paradero de Alice y su marido,  Thomas, ha sido ingresado en una institución psiquiátrica. 
Jenna no concibe la idea de que, en esos diez años, su madre no haya vuelto a por ella. Por eso, decide recurrir a Serenity -una famosa vidente venida a menos- y Virgil -un policía retirado que llevó el caso-, para intentar dar con el paradero de su madre.

"Esto es lo que sé: 
1. Yo tenía tres años. 
2. Encontraron a mi madre en los terrenos de la reserva, inconsciente, aproximadamente a un kilómetro y medio al sur de un cadáver. Esto era lo que decían los informes policiales. Trasladaron a mi madre a un hospital. 
3. Yo no figuro en los informes policiales. Más tarde, mi abuela me llevó a vivir a su casa, porque mi padre no conseguía superar el trauma de la muerte de una cuidadora de las elefantas y una esposa que estaba inconsciente debido al golpe que había recibido. 
4. Antes del amanecer, mi madre recobró el conocimiento y desapareció del hospital sin que ningún empleado la viera marcharse. 
5. Jamás volví a verla."

Cada capítulo se centra en un protagonista: Alice, Jenna, Virgil y Serenity. Hablan en primera persona y se dirigen al lector, de manera que le hacen partícipe de todo. Alice ha centrado sus estudios científicos en el duelo de los elefantes, en sus comportamientos ante la pérdida de otros miembros, especialmente en la relación entre madres e hijos. Eso hace que los capítulos en los que nos habla ella tengamos bastante información sobre esta especie. ¿Quizá demasiada? Puede ser, pero a mí me ha gustado cómo la autora transmite esas dosis de documentación y, a la vez, cómo lo utiliza para hablar de la protagonista.

"Una de las cosas más asombrosas sobre el duelo de los elefantes en su hábitat natural es su capacidad de dolerse por la muerte de un miembro de su manada, pero luego, inequívocamente, cierran ese capítulo. Los humanos no somos capaces de hacerlo. Siempre he pensado que era debido a la religión. Confiamos en volver a ver a nuestros seres queridos en el más allá, dondequiera que estén. Los elefantes no tienen esa esperanza, sólo los recuerdos de esta vida. Quizá sea por eso que les resulta más fácil seguir adelante después de sufrir una pérdida." 

Me gustaría contaros las cosas que ha conseguido Jodi Picoult con esta novela: hacerme aprender mucho sobre el comportamiento de los elefantes (Alice), sobre lo mágico y desconocido que resulta ese mundo espiritual entre la vida y la muerte (Serenity), sobre el peso de los errores y los intentos por subsanarlos (Virgil) y sobre el amor incondicional entre madres e hijos (Jenna). Además, me ha tenido atrapada en la investigación, haciendo cábalas y deshaciéndolas dos capítulos después para volver a hacerlas... y llevarme a un desenlace que nunca habría imaginado.

Hora de partir es una novela que ha pasado desapercibida, creo que injustamente. Quizá no tenga un ritmo trepidante al principio, pero lo compensa con creces al final y, además, siempre es una maravilla encontrar un libro bien escrito y traducido, capaz de emocionar y sorprender al mismo tiempo.
Por último, solo me queda deciros que, si la leéis, no volveréis a mirar a los elefantes con los mismos ojos. Garantizado.


28 de septiembre de 2016

Cuando la novela romántica se convierte en un género de segunda

Cielos de papel es, ante todo, un blog de reseñas. Llevo meses pensando en hacer esta entrada pero no quería soltar ningún discurso ni entrar en polémicas. Sin embargo, creo que ha llegado el momento de posicionarse, de dejar de callar y decir realmente lo que opino del tratamiento que tiene la romántica en este país. Pensaréis ¿por qué ahora? ¿Por afán de protagonismo?. Ni hablar. Solo existe una razón: soy una lectora que ama los libros, y que tiene debilidad por el género romántico y es imposible permanecer impasible ante la degeneración de un género que siempre ha estado mal visto. ¿Quién dice abiertamente y sin sonrojarse "yo leo romántica"?
En España son varios los elementos que soportan al género: editoriales, escritores, lectores, blogs y los diferentes eventos y presentaciones. Y sobre todos quisiera decir algo.


Cuando las editoriales eligen la cantidad en lugar de la calidad

Me pregunto qué necesidad hay cada mes de tener cientos de novedades. Diréis que soy un poco ingenua, que esto es un mercado, oferta y demanda. Lo que yo pienso es que hace tiempo que esto se les ha ido a las editoriales de las manos. En mi mundo ideal me gustaría que una editorial cuidara sus publicaciones: portadas, traducciones, correcciones, distribución. Todo. No es el caso.
Cada vez resulta más difícil encontrar un libro bien corregido, ahí es donde más me duele. O cuando, intentando captar a un mayor número de lectores, nos confunden con la sinopsis, la portada o con el subgénero. Quizá piensen que hay lectores que son capaces de tragar con todo. No es mi caso. Y no, no perdono fácilmente a una editorial que no cuida y mima su trabajo o que toma por tonto al consumidor final. 

Cuando los blogs literarios creen que lo importante son ellos y no los libros

Pensaréis ¿cómo puede decir eso? Lo digo y sé que traerá polémica. En mi mundo ideal se supone que un blog literario recomienda, publicita, da su opinión sincera. Pero en realidad, no es así en la mayoría de los casos. He visto opiniones infladas y poco sinceras porque el libro lo ha cedido la editorial, he visto crecer a la velocidad del rayo a blogs completamente infumables mediante sorteos y el manido truco del "te comento si me comentas, te sigo si me sigues", he visto blogs que no dudan en etiquetar a editoriales, escritores y demás, en busca de su momento de gloria. ¿Es lícito? Por supuesto. Pero yo no lo comparto. 
Si hay algo que me hace independiente es que Cielos de papel no colabora con editoriales ni escritores, que puedo recomendar todas aquellas novelas que quiero pero, sobre todo, que aporto algo más que una opinión: porque mis lecturas salen de mi bolsillo. 
Creo que ha llegado el momento de preguntarnos qué buscamos en un blog. Yo lo tengo claro: busco emoción y, sobre todo, reseñas bien escritas y sin faltas de ortografía en cada párrafo. No me sirve de nada un lugar en el que encuentro reseñas planas: todo está bien, los protagonistas están bien, la historia está bien... No me sirve una imagen vacía: blogs preciosos, llenos de comentarios (sobre todo "me lo apunto") pero muy vacíos de contenido. No me sirven los blogs que perdonan supuestas historias románticas que no deberían haber sido publicadas nunca como tal o con una calidad dudosa. Y no, no me sirve eso de: para gustos colores; hay cosas que no deberían recomendarse por mucho que una editorial te haya regalado el ejemplar. Quizá deberíamos dejar de lado el "ego blogger", ser más imparciales y buscar la excelencia. 
No todo son decepciones. Este ha sido el año de los descubrimientos y, aunque no tengan miles de seguidores, todavía quedan verdaderas joyas en la blogosfera que hacen que estar por aquí merezca la pena y que deberían ser más visibles.

Cuando un evento sobre literatura romántica se convierte en un espectáculo de dudoso gusto 

Vivir en Madrid me ha dado la oportunidad de acudir a varios eventos sobre literatura romántica: dos Encuentros RA, un Congreso RNR, un Congreso de romántica celebrado en Fuenlabrada y varias presentaciones de autoras de romántica. Os lo confieso: a veces, he pasado vergüenza ajena. Los encuentros de este tipo son lugares donde lectores y escritores se conocen, intercambian opiniones, se firman libros. Un planteamiento perfecto, ¿verdad?.
Pero, ¿qué ocurre cuando se organiza por gente que busca su propio crecimiento profesional? Esa misma gente a la que se le llena la boca diciendo que prácticamente son las salvadoras del género en este país.  ¿Qué ocurre cuando suben a la mesa a hablar del género algunas escritoras cuyo único mérito es conocer a la organizadora del evento? ¿Qué ocurre con aquellas escritoras y escritores con talento que no pueden permitirse asistir porque todos los gastos corren de su cuenta? Os diré lo que ocurre: la única razón que tienen los otros escritores y lectores para asistir es conocerse los unos a los otros, y todo lo demás no importa. Y sí, puede que todo el mundo hable maravillas al día siguiente, pero en petit comité hay escritores y lectores que se sienten ninguneados y parte de un circo mediático. Menos mal que, de vez en cuando, sí que se organizan encuentros más serios y mesas de debate reales: es decir, donde se habla de romántica, del estado de las publicaciones, de editoriales, del papel de los autopublicados, etc... en lugar de convertirlo en una mesa publicitaria donde se sigue la premisa del: yo he venido aquí a hablar de mi libro.
¿Queremos que se respete al género? Empecemos por organizar eventos de calidad, donde se hable de libros, escritores, editoriales, blogs y lectores en lugar de convertirlo en un espectáculo de mal gusto, o al menos, luego no nos echemos las manos a la cabeza porque dicen que parece una despedida de solteras (por el material que se reparte, por el bullicio y griterío, los comentarios sobre el físico de los protagonistas masculinos, etc...) y, en lugar de hacer autocrítica, decir que todo es por envidia.

Cuando un escritor piensa que para publicar una novela vale todo

Sé el tiempo y la dedicación que supone escribir un libro. De verdad, lo sé. Y no porque yo lo haga, sino porque tengo a gente muy cercana que lo hace, porque he tenido el privilegio de ser lectora cero y sé lo que cuesta contar una historia, corregirla, poner aquí y quitar allá hasta ponerle fin.
No voy a cargar contra los autopublicados. Voy a cargar contra los autopublicados que pretenden tomar el pelo al lector, pero también contra las editoriales que hacen lo mismo. ¿Sabéis la rabia que da ver a escritoras consagradas y/o con talento defendiendo al género con muchísima dignidad y que al mismo tiempo otras arribistas estropeen su calidad? Ni que decir tiene cuando el foco mediático se lo llevan algunas de las autoras más mediocres de este país que, sin embargo, son consideradas el mejor ejemplo por su éxito de ventas.
Me indigna ver cómo hay escritores del género que publican sin ningún tipo de filtro, sin ningún tipo de cuidado. No me vale que un autopublicado diga: "es que pagar un corrector vale dinero y no saco nada de autopublicar", ni que una editorial diga: "si después de publicar en digital pasamos a publicar  la misma obra en papel, hacemos otra corrección" ¿Cómo? ¿No se supone que cuando publicaste la obra en digital ya estaba perfecta? No me estoy inventando nada, lo prometo.
¿Hablamos de dinero? Pues entonces no vendas a precio de oro algo que está mal escrito. Porque lo hay. Faltas de ortografía, repeticiones, narraciones muy pobres, historias que se venden como eróticas cuando son pornografía o manuales de sexo sin ningún tipo de gusto, novelas con lenguaje soez y vulgar, con protagonistas que venden como ideal una relación tóxica... Eso no es escribir o publicar una novela romántica. Eso es reírse del lector. ¿Todo es culpa de los escritores o de las editoriales que los apoyan? Ni de lejos, de ahí mi siguiente punto.

Cuando un lector de romántica es capaz de perdonar absolutamente todo en beneficio de la historia

Todos vemos cada día los comentarios en amazon, goodreads y demás plataformas de venta u opinión. Puede que no esté de acuerdo con la historia que se pretende contar, pero no seré yo la que le diga a alguien: no leas esto porque la trama es horrible o los personajes son odiosos. Cada cual tiene una opinión. Lo que me sorprende es que el lector esté tan dispuesto a bajar el nivel de exigencia. Ahora es cuando pensáis ¿qué se habrá creído ésta? 
¿Os pongo ejemplos? Que Sálvame, Gran Hermano, Mujeres y hombres y viceversa, etc... sean algunos de los programas más vistos de la televisión no significa que sean buenos programas. Significa que, en este país el nivel de tolerancia es muy muy alto y que, en general, gusta la casquería.
Leo comentarios positivos sobre novelas mal escritas, con protagonistas que son ejemplo de las conductas más machistas, con una falta absoluta de calidad literaria, con lenguaje vulgar, soez y donde se recurre al chiste fácil o incluso ofensivo. ¿Sabéis lo que dicen los lectores de ellas?: "Es una historia divertida y fresca, con un lenguaje crudo, con grandes dosis de humor, ágil, sexi y sin pretensiones, ideal para una tarde de domingo". A eso lo llamo yo saber usar bien los eufemismos.
Y, ¿sabéis qué? Lo mismo que yo me he dado cuenta las editoriales también, y han visto el filón. No voy a atacar a ninguna autora, porque no se trata de eso, pero estoy segura de que todos sabéis a quienes me refiero. Los habéis leído. Son best seller y además tienen una legión de hinchas detrás dispuestos a tirarse a la yugular de cualquiera que se atreva a decir lo que hay detrás de sus supuestas obras maestras: negocio y una campaña de marketing brutal.
Así que, como lectora, exijo que un autopublicado me dé un mínimo de calidad y que una editorial apoye a escritores con talento, no a máquinas de hacer dinero.

Conclusiones

Está claro que os he presentado la peor cara del género romántico y que no deja de ser mi opinión personal pero, de verdad que me gustaría que llegara el día en que leer novela romántica en este país no sea sinónimo de leer literatura de baja calidad, de leer cualquier cosa que publica una editorial con una portada llena de corazones o de torsos de hombres desnudos, de leer folletines.
Nadie se avergüenza por leer novela negra o histórica. ¿Pueden decir lo mismo los lectores de novela romántica? ¿No ha llegado el momento de reconocer que hay mucho que arreglar y mucho que hacer para dignificar este género que tan buenos momentos nos hace pasar?

Me encantaría conocer vuestras opiniones.










21 de septiembre de 2016

Forajido - Marisa Sicilia


FORAJIDO

Marisa Sicilia

Edición digital
ASIN: B01JG8OSE0

Seleccion RNR
(2016)




Romántica histórica
(Relato)
SINOPSIS

Felicity McIntyre lleva una vida tranquila y rutinaria. Mantener limpia la casa, ayudar a quienes más lo necesitan, atender la escuela dominical, recriminar a los asiduos al saloon local que se pasen las horas muertas en la barra en lugar de estar junto a sus hijos y sus esposas...
Y es que si estás soltera, tienes treinta años y demasiado tiempo libre, y además los hombres de Carsons piensan que eres puritana, impertinente y molesta, no es que haya muchas perspectivas de que las cosas cambien, ni Felicity está dispuesta a alterar su modo de comportarse para conseguir un marido. Pero si un irlandés atractivo, peligroso y reclamado por la justicia se cruza en tu camino y pone todo tu mundo del revés, ¿qué otra cosa puedes hacer más que dejarte llevar por él?

Cualquiera que eche un vistazo al blog deducirá que tengo hacia Marisa Sicilia una admiración tanto profesional (esa especie de comunión escritor-lector que pocas veces se produce y que te lleva a seguir toda su trayectoria de una manera casi enfermiza) como personal, que no me molesto en disimular. Y digo admirar, que no fingir hacerlo, que de eso en este mundillo de editoriales, bloggers, presentaciones, congresos y demás eventos sobre literatura romántica se estila y mucho, y que es una de las razones por las que así le va al género en este país... Pero eso es otro debate.

Dicho esto, ya imaginaréis lo feliz que me hace hablaros de su última obra romántica (aunque veréis que puedo contar muy poco, lo justo para no hacer spoiler). Ya se encargaba la autora de contarnos cómo y por qué Forajido es un relato y no una novela (si queréis ver el texto completo, pinchad aquí). La explicación, en resumidas cuentas, es que formaba parte de un encargo para participar en la Antología de este año para el Encuentro RA que se celebró en febrero pero, finalmente, pasó de tener cuatro páginas que daban para poco, a unas noventa según el lector digital. Si seguís teniendo curiosidad, el mini relato que finalmente se publicó en la Antología fue Cosas rotas y podéis leerlo pinchando aquí.

Casi sin pensarlo, el Club De viaje literario organizó en un abrir y cerrar de ojos una Lectura conjunta exprés, con bastante éxito de participación, así que también podréis tener otras reseñas disponibles y contrastar opiniones. Las tenéis todas pinchando aquí



Hay algunos detalles comunes que caracterizan las novelas publicadas de esta autora hasta el momento: 1º- no repiten época, 2º- los conflictos de los personajes suelen ser personales, internos, suelen ser ellos (sus vidas, sus sentimientos, sus vivencias) los que son un "obstáculo" para la relación, 3º- no cumplen con los clichés románticos, 4º- hasta llegar al "final feliz" nos llevará por estados de ánimo muy diferentes (y no todos buenos), 5º- encontraremos más de un "giro inesperado" y 6º- hay una dosis dramática o emocional asegurada. En definitiva, yo diría que es una autora de novela romántica polifacética, capaz de escribir historias que nada tienen que ver las unas con las otras o, en otras palabras: nada se le resiste. Ni que decir tiene que muy pocas escritoras son tan solventes, considerando los riesgos.

Forajido es la muestra de que también puede escribir un relato romántico, divertido, dulce y carente de drama, situado en el Lejano Oeste. La muestra de que puede convertir a Felicity McIntyre, una chica respetable y de moral elevada en la protagonista de un auténtico flechazo junto con Tom Rafferty, un hombre huido de la justicia que la secuestra para intentar salvar su propio pellejo sin medir las consecuencias de esa acción. No solo ha conseguido mantenerme con una sonrisa en los labios, también que me crea esa relación, esa clase de amor a primera vista, instantáneo, y desprovisto de recelos y dobleces. 

No penséis que en tan pocas páginas (y en tan poco tiempo, ya que la acción transcurre en poco más de un día) solo se va a hablar de amor. Es un western romántico: hay persecuciones, escaramuzas, un sheriff obsesionado con conseguir la cabeza de Rafferty... Y todo en su justa medida para conseguir un equilibrio entre todos esos ingredientes y evitar dejarnos con la sensación de precipitación.

Porque, a veces, nos gusta leer este tipo de historias que aportan sonrisas (la manera en la que Tom se dirige a Felicity en algunas ocasiones es...), cuyas tramas secundarias están bien hiladas y donde el resto de personajes termina de enriquecerla. Eso ha sido para mí Forajido, una lectura corta y redonda que me ha dejado una sensación cálida en el corazón.