Jodi Picoult
Edición impresa y ebook
ISBN: 9788492915699
Umbriel
(2016)
Narrativa extranjera
Sentimental
SINOPSIS
Alice Metcalf es una científica que ha dedicado parte de su vida a estudiar el duelo de los elefantes, ha realizado increíbles trabajos de investigación sobre los animales que ama. Su pasión por ellos no tiene límites. Un día, sin más, desaparece de forma misteriosa en un trágico accidente. Nadie sabe de ella y ha dejado sola a su hija Jenna.
Durante más de una década, Jenna Metcalf no ha dejado de pensar en su madre, se niega a creer que la haya abandonado, la busca sin descanso en diferentes webs y portales de Internet al tiempo que lee detenidamente los viejos diarios de Alice, en los que espera encontrar alguna pista sobre su paradero.
Desesperada por averiguar la verdad, Jenna consigue la ayuda de dos extraños aliados en su búsqueda: Serenity Jones, una vidente que alcanzó la fama localizando a personas desaparecidas, pero que ahora ha perdido la fe en sus dones, y Virgil Stanhope, un curtido detective privado que investigó el caso de Alice junto con la extraña muerte de una colega de la científica. Mientras los tres trabajan juntos para descubrir qué le ocurrió a Alice, empiezan a plantearse preguntas difíciles, lo que no imaginan es que las respuestas pueden ser terribles.
Cuando Hora de partir fue publicada en febrero y vi su portada, me encantó. No es ningún secreto que el azul es mi color favorito y, además, la sinopsis prometía una buena historia. Pero, como siempre, quedó entre mis pendientes y apenas encontraba reseñas que hablaran de ella. Es una lástima que, a veces, nos dejemos llevar por el ruido que hacen ciertas novelas mientras otras pasan desapercibidas. Pero ahí estaba Goodreads, y Alice Kellen, que con sus cinco estrellas me hizo volver inmediatamente a ella, consiguiendo que saliera del estado de lecturas decepcionantes que estaba atravesando y convirtiendo a Jodi Picoult en una autora a tener en cuenta.
Hora de partir es la búsqueda de Jenna, una niña de trece años obsesionada con la desaparición de su madre cuando ella tenía tres. Alice Metcalf fue ingresada en un hospital, inconsciente, tras un accidente producido en la Reserva de Elefantes de Nueva Inglaterra, fundada por su marido. La misma noche en la que una de las cuidadoras aparece muerta, pisoteada por una de las elefantas. Desde entonces, nadie conoce el paradero de Alice y su marido, Thomas, ha sido ingresado en una institución psiquiátrica.
Jenna no concibe la idea de que, en esos diez años, su madre no haya vuelto a por ella. Por eso, decide recurrir a Serenity -una famosa vidente venida a menos- y Virgil -un policía retirado que llevó el caso-, para intentar dar con el paradero de su madre.
"Esto es lo que sé:
1. Yo tenía tres años.
2. Encontraron a mi madre en los terrenos de la reserva, inconsciente, aproximadamente a un kilómetro y medio al sur de un cadáver. Esto era lo que decían los informes policiales. Trasladaron a mi madre a un hospital.
3. Yo no figuro en los informes policiales. Más tarde, mi abuela me llevó a vivir a su casa, porque mi padre no conseguía superar el trauma de la muerte de una cuidadora de las elefantas y una esposa que estaba inconsciente debido al golpe que había recibido.
4. Antes del amanecer, mi madre recobró el conocimiento y desapareció del hospital sin que ningún empleado la viera marcharse.
5. Jamás volví a verla."
Cada capítulo se centra en un protagonista: Alice, Jenna, Virgil y Serenity. Hablan en primera persona y se dirigen al lector, de manera que le hacen partícipe de todo. Alice ha centrado sus estudios científicos en el duelo de los elefantes, en sus comportamientos ante la pérdida de otros miembros, especialmente en la relación entre madres e hijos. Eso hace que los capítulos en los que nos habla ella tengamos bastante información sobre esta especie. ¿Quizá demasiada? Puede ser, pero a mí me ha gustado cómo la autora transmite esas dosis de documentación y, a la vez, cómo lo utiliza para hablar de la protagonista.
"Una de las cosas más asombrosas sobre el duelo de los elefantes en su hábitat natural es su capacidad de dolerse por la muerte de un miembro de su manada, pero luego, inequívocamente, cierran ese capítulo. Los humanos no somos capaces de hacerlo. Siempre he pensado que era debido a la religión. Confiamos en volver a ver a nuestros seres queridos en el más allá, dondequiera que estén. Los elefantes no tienen esa esperanza, sólo los recuerdos de esta vida. Quizá sea por eso que les resulta más fácil seguir adelante después de sufrir una pérdida."
Me gustaría contaros las cosas que ha conseguido Jodi Picoult con esta novela: hacerme aprender mucho sobre el comportamiento de los elefantes (Alice), sobre lo mágico y desconocido que resulta ese mundo espiritual entre la vida y la muerte (Serenity), sobre el peso de los errores y los intentos por subsanarlos (Virgil) y sobre el amor incondicional entre madres e hijos (Jenna). Además, me ha tenido atrapada en la investigación, haciendo cábalas y deshaciéndolas dos capítulos después para volver a hacerlas... y llevarme a un desenlace que nunca habría imaginado.
Hora de partir es una novela que ha pasado desapercibida, creo que injustamente. Quizá no tenga un ritmo trepidante al principio, pero lo compensa con creces al final y, además, siempre es una maravilla encontrar un libro bien escrito y traducido, capaz de emocionar y sorprender al mismo tiempo.
Por último, solo me queda deciros que, si la leéis, no volveréis a mirar a los elefantes con los mismos ojos. Garantizado.
Por último, solo me queda deciros que, si la leéis, no volveréis a mirar a los elefantes con los mismos ojos. Garantizado.




